Sería el emperador chino Sheng-Tun quien popularizase las infusiones en el año 2737 antes de Cristo. Conocedor de las herbolística y preocupado por la salud y higiene de su pueblo sólo bebía agua hervida convencido de su beneficio para la salud.
Al caer unas hojas seca sobre su tradicional vaso de agua hervida descubrió la primera infusión de té. Esta bebida se popularizo entre las clases altas y era utilizado como diurético, tónico o bálsamo.








